En él se asento el gobierno de lo que antaño fue Puebla de Aguilar, hoy Llanes.

Quedan aun vestigios del castillo desde el cual se podía vislumbrar hasta Cantabria y gran parte del mar Cantabrico de nuestra costa mas oriental, el flujo de navegantes y la presencia de ballenas tan importantes como fueron en el desarrollo marítimo y económico de Llanes.

Antes del S.XII ya funcionaba la circunscripción administrativa de Aquilare (Aguilar), bien documentado durante buena parte del Medioevo llanisco. De hecho más adelante se situará en Rales del famoso castillo de Aguilar, a 274 metros de altura, desde donde tambien podía dominarse una gran parte de la franja costera de Llanes. Documentado ya en el año 1032.

Lo que sí es seguro es que en pleno siglo XII las comarcas llaniscas formaban una entidad administrativa perfectamente articulada, llamada Aguilar, organizada en torno al castillo de Soberrón o Picu Castiellu, tan antiguo seguramente, como el de Aguilar, y a 374 metros de altura, del que todavía quedan vestigios arqueológicos, se trataba de un torreón de planta circular y mampostería de unos ocho metros de diámetro.

Como en toda historia que se precie también aquí encontramos envuelta en bruma la Leyenda de sus habitantes.

Recostado en la falda del Cuera el Picu Castiellu encierra muchas leyendas:

“Tiene unos ojos mi niña

Que pueden llamarse soles,

Hermosa como la estrella

Que brilla más en la noche.

¡Ay de mi si la persiguen

Cuantos suspiran amores!

Y ¡ay de mi si la ve el moro

Cuando la vega recorre!

 

Habra que ir a la Galguera y descubrir que fue de la niña, el moro y la leyenda…

  En él se asento el gobierno de lo que antaño fue Puebla de Aguilar, hoy Llanes. Quedan aun vestigios del castillo desde el cual se podía vislumbrar hasta Cantabria y gran parte del mar Cantabrico de nuestra costa mas oriental, el flujo de navegantes y la presencia de ballenas tan importantes como fueron en el desarrollo marítimo y económico de Llanes. Antes del S.XII ya funcionaba la circunscripción administrativa de Aquilare (Aguilar), bien documentado durante buena parte del Medioevo llanisco. De hecho más adelante se situará en Rales del famoso castillo de Aguilar, a 274 metros de altura, desde donde tambien podía dominarse una gran parte de la franja costera de Llanes. Documentado ya en el año 1032. Lo que sí es seguro es que en pleno siglo XII las comarcas llaniscas formaban una entidad administrativa perfectamente articulada, llamada Aguilar, organizada en torno al castillo de Soberrón o Picu Castiellu, tan antiguo seguramente, como el de Aguilar, y a 374 metros de altura, del que todavía quedan vestigios arqueológicos, se trataba de un torreón de planta circular y mampostería de unos ocho metros de diámetro. Como en toda historia que se precie también aquí encontramos envuelta en bruma la Leyenda de sus habitantes.
Cueva de La Mora
  Recostado en la falda del Cuera el Picu Castiellu encierra muchas leyendas:

“Tiene unos ojos mi niña

Que pueden llamarse soles,

Hermosa como la estrella

Que brilla más en la noche.

¡Ay de mi si la persiguen

Cuantos suspiran amores!

Y ¡ay de mi si la ve el moro

Cuando la vega recorre!

  Habra que ir a la Galguera y descubrir que fue de la niña, el moro y la leyenda…