Este pueblo a tan solo un 2 km de Llanes y al lado del Campo de Golf, es sin duda un remanso de paz y disfrute de la vida rural.

Al pie de Picu Castiellu y en el margen oeste del Valle de Mijares, resulta el lugar ideal para el descanso y el contacto con la naturaleza.

Con su Capilla dedicada a San Felipe, su sabor a hogar, sus huertas y la conservación de las tradiciones nos ofrece un lugar ideal para pasar días inolvidables.